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La avicultura es pilar de la seguridad alimentaria
;País privilegiado en la región por sus recursos hidrológicos,
como sus dos grandes lagos (Xolotlán y Cocibolca), es el de mayor
super;cie de toda Centroamérica, con 129,500 km2. Conviven
varias etnias en él, pero destacan algunas por tener in;uencia del
Caribe británico y Belice.
Sector avícola
La avicultura nicaragüense sacri;ca a nivel industrial
alrededor de 57.4 millones de pollos al año y cuenta con
1. 6 millones de ponedoras en producción. Destacan Cargill
de Nicaragua (adquirente de Tip Top Industrial y Pipasa de
Nicaragua) con 33 millones de pollos, Avícola La Estrella
y Monisa (Pollo Rico) con 12 millones cada una. En la
producción de huevo, Avícola La Barranca tiene 300 mil
ponedoras, La Estrella otras 300 mil y Grupo Industrial El
Granjero 208 mil aves en producción. Las zonas de producción
se encuentran en el Sur Oriente, en los departamentos de
Managua, Masaya, Granada y Carazo.
“El año pasado, la producción de carne de pollo cerró en el
orden de 237.1 millones de libras, y alrededor de 490 millones de
huevos. Esto representó un crecimiento en postura que superó el 15
por ciento;respecto a 2011
y en pollo equivale a un
aumento del 4 por ciento”,
nos señala el Ing. Donald
Martin Tuckler, Director
Ejecutivo de la Asociación
Nacional de Avicultores y
Productores de Alimentos,
Anapa.
Para el futuro, tienen
dos objetivos: aumentar
la producción avícola al
menos en lo que crece la
población, es decir a una
tasa mínima de alrededor
de 2 puntos, y agregar un componente adicional para incrementar el
consumo de huevos y carne de Pollo. “Creemos que la tasa pudiera
llegar hasta un 5 por ciento;y seguir siendo pilar de seguridad
alimentaria”, dice el Ing. Tuckler.
La avicultura nicaragüense sacrifica 57.4
millones de pollos al año.
Y es que en Nicaragua, por política de Estado, la carne de pollo
y el huevo son productos a los que las autoridades tienen como
prioridad y son parte de la canasta básica.
Consumo
El consumo está alrededor de los 80 huevos per cápita. Esto,
“se ha venido incrementando, porque el sector ha impulsado desde
hace años una campaña basada en realidades técnico-cientí;cas
para desmiti;car las restricciones del consumo. Cuando empezó la
campaña, el consumo estaba alrededor de 60 unidades y hoy supera
las 80”, comenta el Ing. Tuckler. El consumo per cápita de pollo
está alrededor de los 17. 9 kg (39.5 lb). En ambos casos, hay una
enorme ventana de oportunidad, pero va de la mano con la realidad
del poder de compra. “En un mercado como el nicaragüense todo
se traduce en oportunidad, si bien los consumos son bajos, la
industria ha crecido y estamos trabajando en ello”, añade el Ing.
Tuckler.
Comercio exterior
La industria avícola nicaragüense goza de una apertura
comercial sana. “Esta apertura se ha desarrollado sin afectaciones
para el sector más allá de los ajustes, siguiendo el marco legal que
la rige”, dice Donald Tuckler. “Con el Cafta (Tratado Comercial
Centroamérica-Estados Unidos), ya han pasado prácticamente 8
años de implementación al pie de la letra, y ha habido participación
abierta”. La entrada de productos importados al país les ha
permitido con;rmar el nivel de competitividad que tienen los
sectores.
Venezuela ya es el segundo mercado destino de Nicaragua,
además de exportaciones de pechuga a la Rep. Dominicana y en
general productos de pollo a países de la región.
El gremio
Anapa tiene como miembros a 6 corporaciones avícolas.
También representa la mayor parte de los productores de alimentos
balanceados.
“Nuestras acciones están pensadas en el sector, de modo que eso
ha facilitado la integración de los pequeños ... para crear así una
unión nacional de avicultores. Ha sido una estrategia para vencer
ciertas barreras y lograr la unidad.” ;